Hola queri-dos(as):
Parece que la High Society opositora no será la única que me
dará de que hablar en mi blog, sino que ahora podré sumar a la periodista
Elaine Díaz y su proyecto Periodismo de Barrio, que ha puesto picante las redes
sociales en 24 horas.
El chisme en esta oportunidad
está asociado a la actuación de esta ex profesora de periodismo, que dedicó más
de 48 horas para pedir el financiamiento para viajar a Guantánamo y cubrir el
resultado del paso de Matthew, y menos de 24 para cubrir la noticia. Aún sin
resultados publicados.
Pero eso de por sí solo no es un
gran chisme de muchos clics, porque de ineficientes está lleno el mundo. Ahora,
queri-dos, si no fuera una nota de clics ya saben, no la publicaría.
La cosa se complica cuando Elaine, con su
grupito de seguidores físicos salió para Guantánamo, y el único resultado
conocido de su gestión, es una selfie hecha en Caimaneras, y subida a Facebook,
utilizando la conexión de T-Mobile de la Base Naval de Estados Unidos en
Guantánamo (tshu tshu tshu, eso está mal profe).
La muchachita se mandó senda foto
con sus amiguitos y sonrisas colgates, sin pensar en que eso iba a herir la susceptibilidad
de más de uno. Pero bueno, el periodismo es así, unos se ríen y otros lloran,
no lo sabré yo.
Pero aquí estamos en presencia de
una evidente estafa, sin resultados, y con más de 1.800 dólares acumulados en
48 horas, ir a Guantánamo a tirarse fotos y conectarse gratis a Internet,
usando la conexión de Estados Unidos, es turismo, sip, lo es.
Claro, siempre hay una forma de
justificar todo, los comentarios sobre su detención en la zona no se hicieron
esperar, pero increíblemente, esta muchachita de la High no ha mencionado nada
al respecto, y mucho menos sobre la ocupación de los medios que llevaba, lo que
me llama aún más la atención, si tenemos en cuenta que hace muy poco dijo en
Facebook, que no donaría el dinero del García Márquez, porque necesitaba una
laptop. Queri-dos aquí hay minino trancado.
De todas formas, voy a estar
atento, porque hace dos horas, ella publicó que habrá resultado de su trabajo
en Guantánamo, y que contará "la historia", espero que no hable de
ella y sus dolores, como asegura que no hará. Sería triste leer sobre su
turbulento día de 24 horas, y no sobre los techos y casas derrumbadas.
Solo me quedaré sentado aquí a
ver que dice la niña de T-Mobile. Hasta entonces, solo me resta por decir:
Pu-blí-ca-te.



