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miércoles, 18 de octubre de 2017

Escandalosa carta de Manuel Cuesta Morúa pone en crisis al proyecto Otro 18!!!


Hola queri-dos (as):


Los chicos de Otro 18 están sumidos por estos días en fracasos profesionales que han provocado -además de escandalosas renuncias- actitudes que responsabilizan a Manuel Cuesta Morúa como principal autor de tales hechos.

Hoy no daré rodeos con la noticia. Lo que aparece a continuación, es una carta que me acaban de enviar, y que fue redactada por mi Manu para su ya no tan amiga Marthadela Tamayo, reconocida, al menos por él, como la coordinadora del proyecto COPE (los subrayados son míos, pues considero es lo más interesante)

Besitosss y Pu-blí-ca-te!!

Buen día Martica

Me veo obligado a hacer lo que no me gusta para nada: escribir sobre temas de esta naturaleza por correo. Pero en vista de que me está resultado difícil conversar contigo, no me queda más remedio que hacerlo. El tiempo en todo esto es fundamental. Y probablemente sea mejor así. Intuyo, y solo intuyo, que no estás en disposición de conversar y es importante que el ánimo no obstruya la comprensión de lo que tengo que intercambiar contigo. Algo de la mayor importancia política. Solo espero que una vez recibas y leas esta nota la borres de tu Gmail, tal y como hice con aquel correo que me enviaste en Costa Rica, esperando lo hayas hecho tú también.  A los adversarios no debemos darles comida. 

Tengo la ilusión de que no te aburra una letanía como la que voy a escribir. Admito que todo esto puede resultar bien tedioso y provocar bostezos, pero necesito hagas encarecidamente un esfuerzo desapasionado y racional para leer lo que sigue.

Mis comentarios lo serán sobre tres puntos: dos políticos y uno de toque personal.

Realmente nunca pensé que tendría contigo este tipo de conversación en lo que a política se refiere. Has estado desde hace años en un lugar central que te ha permitido ver, entender, vivir y trabajar, como todos aquellos más comprometidos, la experiencia y el sentido de todos los proyectos en los que hemos estado involucrados. Digamos que, entre todos los que están participando, tú has estado bien cerca de la conversación clave en torno a la dirección y al camino político y estratégico de lo que hacemos. De modo que estoy bastante asombrado de tu posición respecto a Cope.

Viviste algo cerca lo que sucedió con la anterior dirección de Cope. Te divertiste incluso. De modo que sabes muy bien que asumí el penúltimo de los escándalos formados alrededor de mi persona en este tema, y como siempre, con calma. Por mi manera de ser y por una necesidad estrictamente política: devolver Cope a su origen: que no es otro que #Otro18. Allí nació y por eso afronté todo el catálogo conocido y desconocido de improperios para restaurar un origen y sobre todo una estrategia. Y lo logramos. Entre otras cosas porque los escandalosos no se dan cuenta que a más escándalo menos efecto. Todo el Grupo Gestor de #Otro18, y digo todo literalmente, respiró cuando pudo saber y ver que las cosas retornaban a la normalidad.

El primer respiro político fue mío. Yo tuve toda la responsabilidad al proponer erróneamente a una persona para semejante cargos in conocerla lo suficiente, lo que hizo tambalear mi visión de que debemos abrirnos a otras personas para ser congruentes con el carácter inclusivo de #Otro18. Mi única salvación en aquel caso fue que consulté institucionalmente la propuesta antes de decidir y comunicarle a aquella persona que lo designábamos para coordinador de Cope. Nadie en el Grupo Gestor pudo hacerme una crítica institucional, pero sí pudieron reprocharme, y con toda la razón, mi precipitación e insistencia en persuadirles de incluir gente de fuera sin una previa indagación, que no habían vivido la experiencia y no tenían el espíritu de la cosa.

¿Cuál era la solución? Designar a alguien de #Otro18, aunque me criticaran por promover a los mismos, que ofreciera toda la confianza y la tranquilidad de que la cohesión de nuestras propuestas estratégicas estaba fuera de peligro. Moralmente ya no podía proponer a otra persona de fuera. De manera que no perdía yo el “privilegio” de proponer, en mi condición de Portavoz que coordina todo el trabajo de #Otro18, si lo hacía hacia dentro y consultándolo antes de comunicarlo. Cuando dije que les iba a proponer a Madrazo y a ti, primero provisionalmente, y luego ya de modo permanente, todos dieron su consenso sin chistar. Como a Madrazo, te conocen y saben que eres una activista de primera línea en todo el proyecto, que ha asumido todos los riesgos, que dominas el espíritu del proyecto y que dabas todas las garantías de confianza para asumir el asunto. Como en el caso anterior, sí respete la necesidad de previa consulta y consenso con los demás antes de comunicarte “el ascenso” a la posición en la que ahora estás. Porque de todas las críticas que se me pueden hacer, la que más resentiría, si fuera justa, es la de burlar el consenso y la institucionalidad a la hora de tomar decisiones. Si me la paso de un lado a otro cada vez más: de La Lisa a Marianao, del Vedado a la Víbora, del Cerro a Centro Habana y hasta Bauta es porque, a falta de poder reunirnos, trato de obtener el consenso con el resto antes de dar un paso estratégico. Digamos que el Grupo Gestor se reúne de guagua en guagua y de almendrón en almendrón.

Contigo y con Madrazo el consenso al que asintieron todos fue más fácil por la relación personal que hemos tenido, que nos ha permitido estar más cerca y compartir más. Pero para mí no ha habido otra opción que respetar la institucionalidad, lo que agradezco, porque como sabes muy bien hay entre nosotros personas bien críticas y puntillosas que no permiten que se den pasos, sobre todo estratégicos, sin consultarles.  Así de simple y de interesante. Tu puesto, independientemente de la cercanía que hemos tenido y de mi centralidad en el proyecto, se debe por tanto al consenso.  Así entendí que lo asumías, sin necesidad de sentarnos formalmente y decirte: ¡!!Martica, luego de una larga y cansadora ronda de negociaciones muy sencillas, el Grupo Gestor está de acuerdo en mi propuesta de que tú y Madrazo sean los nuevos Coordinadores de Cope, provisionalmente primero, y luego en forma permanente!!!. Eso me parecía tan ridículo,  de hecho me lo sigue pareciendo, que ni siquiera entraría en mis consideraciones.

De manera que, créelo, me siento incómodo recordándote todo esto. Pero tu actitud no me deja otras opciones que la de la incomodidad de la ridiculez tratándose de este asunto. Intentando salir de la ridiculez lo más rápido posible que pueda.

Después de Costa Rica  ―si es desde antes confieso que no lo vi venir, teniendo en ese caso que admitir tu genio―, tengo la impresión de que las cosas van cambiando en este punto particular y políticamente crucial. Una persona designada por consenso, y a propuesta mía, percibo que está actuando sin el consenso de quienes le designaron y sin consultar mínimamente decisiones estratégicas como la de designar a su vez a una persona, de la cual tengo por cierto las mejores impresiones, en el ejecutivo de Cope. Tú estás clara, como lo estoy yo cada vez con más fuerza a pesar de que tengo un mandato, de que no podemos movernos por encima o por fuera de la institucionalidad. ¿Quién va a velar por el respeto a unas reglas, se va a saltar las suyas, de obligado cumplimiento? Piénsalo todo juiciosamente, más allá de tu animosidad hacia mí. Tu sola no puedes decidir la independencia de Cope.

E intuyo ―y vuelvo a utilizar la palabra intuición porque no tengo en mis manos una amplia cadena de hechos acumulados, solo señales y alguna que otra decisión tuya―  que has hecho una interpretación poco exacta de la rica conversación que sostuvimos en Costa Rica con nuestros aliados internacionales. Tu pregunta en la reunión que tuvimos en casa de Madrazo acerca de la subordinación de Cope, que no entendí, fue una alerta. Tu comentario cuando hablamos por teléfono y te pregunté si venías a casa de Madrazo para una reunión de Cope, que él no te comentó, como averiguando sobre una reunión que según tus palabras no habías citado, disparo mis alarmas. ¿Dueña de Cope? Y es esta genuinamente una pregunta. Porque nosotros no funcionamos así. Siempre bastó que alguien en el Grupo Gestor quisiera un contacto o una reunión para que con agilidad nos avisáramos los unos a los otros y la reunión o el encuentro bilateral o trilateral o cuadrilateral se realizara. Sin importar jerarquías. Con plena horizontalidad. Y mientras más personas mejor.

Que en Costa Rica se haya discutido con ideas muy claras e interesantes la necesidad de que Cope haga un trabajo y tenga una imagen de independencia, no debe llevarte a concluir que allí se decidió qué y cómo se iba a poner en práctica el asunto. Sabes perfectamente bien que se decidió que yo iba a redactar un texto, una decisión que tomamos nosotros sin que los amigos la impusieran, para definir claramente los términos de la relación de Cope y #Otro18. Nada más. Punto que refrescamos en la conversación que tuvimos cerca de tu casa, recién regresados de ese país. No obstante, te lanzas en una carrera precipitada sin antecedentes en ti.

Ese texto ya lo redacté, como siempre en forma de borrador ―porque todo comienza como un borrador y termina como un documento y una decisión de todos―,  lo puse a consideración del resto de las personas de lo que llamo Grupo Estratégico, y solo faltan por revisarlo cinco personas, entre ellas Madrazo, Yusmila y tú. Y aunque Yusmila no estará en el Grupo Estratégico, sí es miembro activa del Grupo Gestor, y como siempre estoy obligado a cuidarme las espaldas institucionalmente. Luego de enmendado y aprobado por consenso o mayoría lo haremos llegar a todos nuestros aliados externos e internacionales.

¿Qué se desprende de ese texto en el caso de Cope? Que Cope es independiente en #Otro18, no de #Otro18. ¿Cómo se puede lograr esto? Más adelante expondré unas ideas.

Te comparto al menos cinco de las diez razones políticas que manejamos para apoyar ese concepto. Digo manejamos porque la hemos compartido tanto entre todos nosotros que, este es mi segundo asombro, me llama la atención lo que me parece una indiferencia, algo así como que el no me importa, hacia nuestras prácticas y argumentos compartidos. (Si el aburrimiento ya apareció, es este el momento de descansar y retomar la lectura en otra ocasión. Lo que sigue es más denso y pesado todavía).

Primera razón. Frente a regímenes totalitarios todo es político. De hecho para ellos hay más política allí donde se dice que no la hay, que donde se dice que la hay. Por un motivo: estos regímenes dominan la política porque tiene el control de la sociedad como si fuera un todo. Y los proyectos que plantean trabajar con la sociedad sin discutir el poder político son los más peligrosos en este sentido. Se dedican a captar individuos socavando la arena debajo del castillo. Si estos proyectos se defienden argumentando que su propósito es la neutralidad, la imparcialidad, como en el Caso de Cope, lo que está muy bien, pues peor que peor. La neutralidad en el totalitarismo es exactamente la política, mejor dicho y con más profundidad: lo político.

Lo que más hace peligrar la estabilidad del totalitarismo es que una organización les recuerde que existen reglas a respetar. Como bien está sucediendo ahora mismo. De manera que el discurso de: “nosotros no somos políticos” es el discurso más político que pueda existir en la percepción de los totalitarismos. Frente a eso, los gobiernos totalitarios hacen varias cosas con los que sostienen ese discurso: o los barren por su aislamiento en esa zona intermedia, o los obligan a definirse, poniéndolos entonces en contradicción con su discurso apolítico, o los utilizan, haciéndolos inoperantes. Los ejemplos en Cuba sobran. Y como no quiero mencionar nombres de proyectos, voy a englobarlos a todos en lo que llaman la Zona Gris, donde por supuesto no está ni digo que tú quieres que esté Cope. Sea por un acto de elección de convivir cómodamente en esa Zona  o por un acto involuntario que los arrastra a ella.  La supervivencia de los proyectos apolíticos que son políticos depende de la clara afirmación de su apuesta democrática, ligada al trabajo serio y responsable según sus propios objetivos y su propia naturaleza.

Segunda razón. Se desprende de lo anterior que el intento de democratizar pacíficamente a regímenes totalitarios exige de todos los proyectos dos cosas: una clara afirmación de su vocación democrática y un trabajo claro en este sentido frente a la sociedad para que en la ambigüedad no se pierda el alcance hacia los que se quieren captar, no se alimente frente a ellos la falsa expectativa de que no van a sufrir hostilidad y represión por la simple afirmación de que no son políticos y se pueda producir, por otra parte, un intercambio más eficaz  ―sin que se desnaturalicen la independencia, los objetivos y los propósitos de cada proyecto―, con el resto de los proyectos que también trabajan por la democracia. Frente a los regímenes totalitarios hay que pisar tierra firme.

Tercera razón. Cambiar a los regímenes totalitarios es cambiar las reglas del juego. Y una de tres: o los proyectos que dicen que no son políticos trabajan con las reglas del juego del sistema sin pretender cambiarlas, o trabajan fuera de las reglas del sistema, aunque no hagan nada por transformarlas, o trabajan con las reglas del juego del sistema pretendiendo cambiarlas. Esto último hace Cope, o va a hacer Cope a través, además, de la educación ciudadana en democracia. Y esa acción político-cívica es su fuerza política apolítica.

Cuarta razón, y esta es una de psicología política. Una afirmación de apoliticismo y neutralidad, sin recordar, trabajar y promover todo el tiempo los valores democráticos ―entre ellos todo lo relativo a procesos electorales libres―, atrae más al poder represivo como el azúcar y la miel las hormigas. 

Primero el régimen echa en cara la neutralidad, con eso va aislando a los proyectos, para al final destruirlos de las mil formas que están entrenados para hacerlo. La aparente indefinición del propósito político hace más paranoico al poder y más vulnerable a los proyectos. Es por eso que el ideal democrático en sociedades totalitarias es la unidad, aunque solo sea para defenderse, de todos los que dicen compartir valores democráticos, no importa que pretendan alcanzarlo por diferentes vías. Mucho más si comparten una misma matriz estratégica. Avanzar juntos, aunque por vías distintas, es lo único que garantiza el éxito. Como hemos demostrado hasta ahora, pese a los obstáculos y los ataques. Fragmentar la matriz es debilitarnos. Y nuestros enemigos no son pocos. Tu dirías tuyos, que no míos.

Quinta razón. Los proyectos menos políticos en sociedades totalitarias solo pueden tener éxito de la mano de la gente más política. El argumento es simple: solo los que tienen un entendimiento del juego y el lenguaje político en una sociedad están en capacidad de establecer claramente los límites entre lo político, lo no político y lo político-partidista, y de narrarse a sí mismos con el lenguaje más apropiado. En una mala comparación, es como con el tránsito: los que más saben sus reglas son los choferes. Y en sociedades totalitarias los conocedores del asunto son muy pocos. Con la decisión inconsulta pero inteligente, intuitiva y autodefensiva que tomaste en Cope lo demuestras: optaste por una persona bien, pero bien política, que además es el nuevo coordinador de uno de los grupos políticos con más visibilidad―cuando tu pretensión era mantener las manos de los políticos fuera de Cope―, y que reafirma su pertenencia a #Otro18 y a la Muad. ¿Cómo entenderlo? De esta manera: esta u otra elección estratégica, con más o menos relevancia pública, es inevitable en el caso de Cuba. Y no es bueno que actores consumados como es el caso con todos nosotros, intenten suavizar su máscara. Eso levanta más sospechas que garantías ofrece al propósito que se busca. Lo único que se necesita aquí es hacer bien la tarea.

El asunto es bien complicado. Y lo complican más los amigos de afuera que nunca han vivido ni conocen bien a los regímenes totalitarios cuando intentan ayudarnos de buena onda en nuestras estrategias. Y que bien que no hayan vivido nunca bajo el totalitarismo. Lo malo no se le desea a nadie, menos a los amigos. Pero eso los inhabilita para dar consejos políticos útiles en situaciones bastante complejas, donde el juego es más psicológico que teórico.

Habrían otras cinco razones políticas para apoyar la idea de la independencia de Cope en #Otro18, no de #Otro18, pero no intento seguir aburriéndote, hasta yo ya lo estoy, con clases de política. Que no es mi propósito ponerme de profesor. Solo quiero colocar sobre la mesa que las razones que manejamos no son de capricho o porque yo quiera teledirigir Cope. De hecho sabes que no es así, o de lo contrario habría evitado abrir el juego al anterior Coordinador de Cope que te precedió, a quien no conocía bien, no era mi amigo ni tenía que ver conmigo en sentido general.

Martica, el asunto es fundamentalmente estratégico. La cohesión y el control estratégico de las propuestas que se mueven en nuestro entorno son esenciales. Más en momentos de transición como este donde todo al mismo tiempo se pone más precario y peligroso, y donde la sensibilidad de todos los actores se manifiesta a flor de piel. Momento donde se impone la finura estratégica y la necesidad de evitar errores políticos. Por eso el Grupo Estratégico va a asumir un papel específico en todos nuestros proyectos sin interferir en la independencia de cada uno de ellos, buscando decisiones con mayor consenso y deliberación. Sobre todo en el tema del liderazgo.

¿Cómo mantener la independencia en #Otro18? No es complicado. Te expongo un par de ideas. Solo es importante dejarles claro a todos los actores, los que están más cerca o los que están lejos, arriba o abajo, que Cope no guía su trabajo, ni hará sus informaciones o reportes bajo la tutela de los intereses de los partidos políticos. Que solo se guiará por la ley y la observación estricta y rigurosa sobre todos los competidores en el sistema político. Y hacerlo y defenderlo. El trabajo dentro de #Otro18 es crucial en este sentido porque, como creo haberte explicado bien, el tema de #Otro18 con los candidatos era solo coyuntural: emplear las circunstancias para posicionar, tal y como lo hemos logrado, tanto la agenda como nuestra plataforma. Después de noviembre, mi propuesta es convertir la hasta entonces Plataforma Ciudadana en una Fundación.

Mi tercer asombro contigo es el siguiente: sabes bien, fundamentalmente porque has sido protagonista privilegiada en este tema, que nosotros no nos guiamos por lo que digan nuestros aliados, ni tomamos decisiones sobre nuestros proyectos fuera de Cuba. Esto último es simplemente imposible. Una de las cosas más interesantes en el Grupo Gestor es que todo el mundo salta cuando solo se induce la posibilidad de que algún aliado intente siquiera determinar qué, cómo, dónde, cuándo, quién y por qué hacemos lo que hacemos. No estoy insinuando que nuestros aliados en Costa Rica trataron de decir o de imponer lo que teníamos que hacer. Solo quiero insistir en que, en este sentido, nunca íbamos a determinar lo de Cope en ese país, mucho menos sin el consenso del resto. Nunca. Porque nosotros cinco, los que estuvimos en Costa Rica en esta última ocasión, no somos los dueños ni de #Otro18 ni de Cope. Conoces entre nosotros a personas que son pero que muy celosas con ese asunto. Eso es también estratégico, pero compromete otra tema que a los que se ponen rígidos les gusta llamar principios y respeto de la soberanía, y otras cosas más densas y algo old fashion. Pero estos enfoques han funcionado así entre nosotros y para bien. Digamos que tiene mucho que ver con nuestra sobrevivencia política.

Entre otros argumentos está uno indiscutible: ningún aliado conoce Cuba mejor que los cubanos que nos hemos dispuesto a conocerla. De hecho, si mantenemos todavía relaciones con algunos de ellos, que se pusieron muy intensos, es porque la mayoría del Grupo Gestor no quiso torpedear la importante relación con los aliados, es decir pensaron políticamente, y dejaron que el resto de los que tenemos relaciones más directas manejáramos todo ese asunto. Nunca a costa de aceptar una sugerencia como una decisión. Eso jamás. No veo por qué en el asunto de Cope irías a contradecir un punto que tú misma has defendido tan bien en otras ocasiones, y que de todos modos nuestros aliados en Costa Rica no dieron por hecho.

Fin casi de la letanía. Y este es el punto de toque personal. Por las razones que sean, nuestras relaciones de amistad profunda llegaron a un punto. Ni bueno, ni malo. Solo llegaron a un punto en el que, probablemente sin darnos cuenta, se fueron agotando. Eso pasa, como dice el dicho, hasta en las mejores familias. Lo importante para mí es que fue sin conflictos. Tú a mí no me has hecho nada y yo, creo, nada te he hecho a ti. De modo que no hay agravios ni ofensas entre nosotros. Solo unas tensiones, que espero se vayan aliviando de tu parte, de la mía no hay ninguna, que no deben ser llevadas a lo más importante que nos une e hizo que nos conociéramos: el trabajo.
Como te dije en Costa Rica  ―y yo soy una persona de una sola palabra, que piensa bien lo que va decir antes de decirlo―, seré siempre tu amigo a pesar de ti misma. Por razones que no vienen al caso explicar aquí. Dicho esto creo que, a partir de darnos cuenta de este hecho que llegó así como viniendo de la nada, estamos en las mejores condiciones de reanimar una relación y una comunicación por y para el trabajo con un nuevo punto de partida. Uno de respeto, de sentido de empatía, de consideración mutua y del trabajo conjunto al que estamos obligados. Yo lo veo posible. Y necesario.

Así daríamos un ejemplo excepcional y elegante de dos personas que aunque ya no tienen la misma relación son capaces de sostener una comunicación en la que una responde los sms de la otra, y se hablan por móvil lo necesario y posible para la fluidez de los proyectos. Y también sonríen entre sí. No hay que amarse, solo comportarnos a la altura de nuestros valores: los tuyos están en la biblia, los míos en la tradición de mi familia.

Actuar así es siempre importante. Lo es más ahora porque estás liderando una de las propuestas más fundamentales que impulsamos. Cuando tengas a mano el Protocolo verás ahí el régimen de encuentros que el Grupo Estratégico piensa sostener y la importancia de cohesionarnos cada vez más en un momento crucial para el cambio en Cuba. Nosotros tenemos un papel algo visible en lo que se avecina, y no podemos correr el riesgo de descuidar nuestras espaldas políticas.

A ese nivel podemos llegar ambos si asumimos todo esto con madurez y lealtad institucional. Yo estoy listo. Con la esperanza de que tú también. ¿Te resultaría difícil?

Saludos


miércoles, 16 de agosto de 2017

Partido Opositor arremete contra Manuel Cuesta Morúa. Crucesssss

Hola queri-dos (as):


Crucesssss, crucesssss y recontra crucessssssss. El chisme que haré titular hoy en mi blog volverá a despertar las alarmas en la Hight Society Opositora, esa que pretende imponer palabritas de moda y cursis discursitos, pero que no superarán jamás esa falta de glamour que les acompaña.

Pero bien, no retraso más esto. Resulta que después de recibir un importante e-mail ayer en la tarde con título: “Declaración Miembros Arco Progresista. Defendiendo la democracia y la institucionalidad” me dije: Teo, esto es una señal divina, la Hight Society te adora y tienes que ser condescendiente con ellos, a publicar se ha dicho, no puedes esconder sus malosos secretitos. Jijijij

Para aclararles mis queri-dos, este documento que me enviaron los chicos, no es más que la evidencia de todo lo que en muchas ocasiones les conté sobre el turista de la Hight Society, Manuel Cuesta Morúa. Ustedes saben de qué les hablo, chismecitos internos, expulsiones, envidias malsanas y otros demonios. Todo lo que ha provocado que mi Manu siga fracasando como líder de sus varios grupitos. Sin dudas, tendrán la oportunidad de leer esta bomba, pero antes quiero recordarles otras cosillas que sirven para refrescarles la memoria a muchos de mis adorados lectores.

Lo primero, estos problemitas con mi Manu no son nuevos mis queri-dos, recuerden que ya hace solo unos meses uno de sus principales socios de Otro18, Arturo Rojas, habría sido expulsado cruelmente por decir dos o tres verdades en su cuenta de facebook, y revelara también muchas inconsistencias en el manejo de los viajes y grandes sumas de dinero. Ahí fue cuando me enteré de todas las noviecitas de mi Manu, a quienes siempre ha favorecido solo por el simple motivo de tener una noche sexual con cada una de ellas. Crucesssss

Lo segundo, Manuel Cuesta Morúa ha sido un chico poco serio al entretener a todos con 4 grupitos de mala muerte que solo han sabido generar gastos y más gastos a sus amiguitos del NDI. Les hablo de Arco Progresista, la tan cacareada MUAD, el polémico Otro 18 y el COPE, del cual Arturito fue su presidente antes que fuera humillado vilmente.

Y lo tercero, sin que sea menos importante: mi Manu ha perdido todo el prestigio que alguna vez pensó que tenía dentro de la Hight Society Opositora, y no lo digo yo, lo dice mi Joseíto Hetero cuando se separó de Otro18, lo dice Coquito Fariñas cuando también no quiso continuar en la MUAD, y otros tantos chicos que prefieren callar para no ser rechazados por este queridísimo.
Les dejo con la bomba.

                                                    

                                                           
DECLARACIÓN MIEMBROS ARCO PROGRESISTA
Defendiendo la democracia y la institucionalidad

Durante varios meses miembros del Partido Arco Progresista de la Isla y el exilio —entre los que se encuentran fundadores, secretarios electos en las últimas elecciones celebradas en la organización, delegados a la Primera Conferencia Nacional (2003) y a la Primera Convención Nacional (2008) e integrantes de la Comisión investigadora conformada para enfrentar la campaña liquidacionista que pretendió destruir nuestro proyecto en 2007— hemos convocado de manera persistente al compañero Manuel Cuesta Morúa para que responda en el marco institucional y de acuerdo a lo refrendado en los estatutos vigentes varios cuestionamientos a su ejecutoria y actuación como líder de nuestro partido.
No está de más reiterar que el propósito de los que suscriben era ventilar el caso en el ámbito interno de la organización como fija nuestra tradición institucional.
Ante la continua desatención por parte del Sr. Cuesta Morúa a esos reclamos y el total desprecio por él demostrado hacia los presupuestos orgánicos e institucionales vigentes, nos vemos obligados a hacer público el resultado de los análisis y decisiones tomadas en el marco de esos principios orgánicos.
Hace varios meses en el colmo de su comportamiento caudillista y antidemocrático el Sr. Cuesta Morúa hizo público un documento que daba cuenta de una supuesta separación del AP del vicepresidente y secretario electo Leonardo Calvo Cárdenas. Después de varios meses de una todavía inexplicada ruptura de relaciones personales con el compañero Calvo Cárdenas y de asegurar de manera deshonesta a varios interlocutores interesados que las relaciones institucionales estaban intactas y garantizadas, violando los presupuestos y tradiciones institucionales vigentes, sin debatir con el encartado o los restantes miembros hizo una muy limitada distribución del citado documento firmado por unos presuntos tres vice presidentes de cuya investidura o designación no constan testimonios institucionales o mediáticos. En su momento estos supuestos vice presidentes admitieron haber firmado el citado documento condenatorio sin haberlo siquiera leído.
La arbitraria e inconsulta decisión nunca fue notificada oficialmente al encartado. El Sr. Cuesta Morúa envió a algunos destinatarios una escueta nota que daba cuenta de la no pertenencia de Calvo Cárdenas al partido, lo cual hizo pensar a quienes recibieron la notificación en una posible renuncia voluntaria del vicepresidente.
El citado documento condenatorio está plagado de acusaciones e imputaciones absurdas, infundadas y subjetivas, incluso llega al colmo de juzgar por un acto el cual admite que nunca se realizó, sin embargo en este análisis no vamos a hacer referencia al contenido del mismo en tanto la carga de la prueba cae sobre quien acusa y los firmantes deben hacer valer esas pruebas en el marco de un juicio político justo como refrendan los Estatutos vigentes y como se ha verificado cada vez que ha sido necesario analizar o cuestionar institucionalmente la ejecutoria de un miembro de la organización.
El mismo método antidemocrático aplicó Cuesta Morúa hace un tiempo a su ex pareja y entonces líder de la llamada Plataforma Femenina del proyecto Nuevo País, Gloria LLopiz Prendes a la cual destituyó de forma arbitraria al reunir en un documento una serie de acusaciones no probadas y las firmas de supuestas animadoras del proyecto que no exigieron un debate con la encartada, a quien le envió la notificación con una tercera persona.  
Ante el reclamo de varios militantes por tan antidemocráticos métodos y comportamientos y en el paroxismo de su arrogancia hegemonista, informó verbalmente a los compañeros que también estaban expulsados, convirtiendo la organización en una especie de parcela personal y privada.
La actitud y comportamiento del Sr. Cuesta Morúa nos obliga a hacer un adecuado balance de sus violaciones e inconsecuencias.
El Sr. Cuesta Morúa durante los últimos años ha desatendido sistemáticamente los constantes reclamos de los miembros del AP en el sentido de impulsar el protagonismo político de nuestra organización. Haciendo el peor uso del prestigio, respeto y lealtad que gozaba dentro de la organización, como el mismo ha reconocido de alguna manera, llevó al AP a la casi invisibilidad política y a convertirse prácticamente en una nominal plataforma de su aureola personal, mientras dedicaba sus esfuerzos y energías a animar estériles iniciativas y proyectos, siempre estableciendo compromisos con entes ajenos e incluso hostiles a nuestra organización como explicaremos más adelante.
De manera personalista e irresponsable el Sr. Cuesta Morúa convenió un acuerdo de respaldo financiero por parte de una agencia gubernamental norteamericana, en el cual comprometió el nombre de la organización sin informar ni consultar a sus miembros. Resulta necesario aclarar que nuestro partido hace muchos años asumió como principio orgánico indeclinable no aceptar colaboración financiera de gobierno extranjero alguno.
Consciente de las graves consecuencias que tal decisión implica para la seguridad y la integridad de los miembros de la organización, el Sr. Cuesta Morúa profundiza su traición cuando, de manera sorprendente en enero de 2014 en el marco de una detención arbitraria, cede con mucha facilidad a las presiones represivas y brinda a la policía política todos los detalles de la operación que no se había molestado en comunicar ni a su colaborador más cercano, cosa que tampoco hizo al salir de la mencionada detención.
Cuesta Morúa nunca  informó a sus compañeros que había dejado su confesión y todos los detalles de la “operación” grabados en un material audiovisual en los archivos de la policía política. Resulta inexplicable ver a un líder con tanta experiencia y reconocimiento entregar a las autoridades tan delicada información en un ensayo de inadmisible transparencia que no practica con sus compañeros de lucha.
En los últimos años el Sr. Cuesta Morúa ha manejado delicados asuntos y vínculos políticos como temas estrictamente personales, desmontando las tradicionales e instituidas dinámicas de discusión y toma de decisión colectivas, enajenando a los miembros históricos de AP de importantes espacios, relaciones y determinaciones políticas, mientras ha convertido en práctica normal el tráfico de influencias y el fomento de vínculos clientelares.
Mientras se alejaba cada vez más de los miembros de AP y se desentendía de la vida interna y política de la organización el Sr. Cuesta Morúa estrechaba sus lazos y compromisos con personas ajenas a nuestro proyecto y en especial con algunos que en su momento traicionaron a nuestro partido y durante años han agredido, saboteado y calumniado a nuestra organización y a su propia persona.
El nepotismo contumaz es otra de las lamentables características de Cuesta Morúa, quien ha adoptado la práctica de imponer  como líderes de proyectos cívicos a todas sus parejas sentimentales, las cuales luego de la consabida separación son desechadas con la consiguiente desaparición de los compromisos por ellas presumiblemente asumidos.
En una muestra inequívoca del  menosprecio que demuestra Cuesta Morúa por sus compañeros podemos recordar que cuando creó la llamada Plataforma Femenina, como es natural encabezada por su pareja del momento, no se molestó en invitar a participar a varias compañeras de lucha que durante años habían desarrollado una ejemplar trayectoria en diferentes proyectos cívicos y sobre todo que a lo largo de los años habían brindado incondicional colaboración a cada requerimiento suyo.
Cuesta Morúa, en ocasión de los trabajos preparatorios de la pasada Cumbre de las Américas, Panamá 2015, como es su costumbre sin siquiera consultar a los miembros de AP, suscribió un acuerdo de concertación política con varios grupos del exilio, acuerdo que deshonró sin dar explicación alguna a sus aliados del momento. 
A lo largo de estos últimos años el Sr. Cuesta Morúa se ha desentendido de los miembros de nuestra organización que en su trayectoria cívica han demostrado sólidas convicciones, lealtad a toda prueba e innegable capacidad intelectual y política, para favorecer  y promover a personas totalmente ajenas a nuestros principios ideológicos e incluso a algunos de muy dudoso prestigio dentro de la comunidad pro democrática de la Isla.
Han sido varias las muestras de indolencia, falta de sensibilidad y de solidaridad con los miembros del Partido que han caracterizado la ejecutoria reciente del Sr. Cuesta Morúa. Basten algunos ejemplos: Al paso por La Habana en 2011 de uno de nuestros representantes en el exterior, persona con muchos años de dedicación a nuestra organización, el Sr. Cuesta Morúa, so pretexto de peligros de represión, no se dignó a encontrarse con él ni a atenderlo, solo para eludir rendir cuentas sobre un compromiso personal asumido con este valioso compañero.  El 27 de noviembre del año 2013 Cuesta Morúa se abstuvo de asistir al Concierto que varias organizaciones y artistas alternativos realizaron contra la represión y la discriminación, a pesar de que nuestra  joven compañera y organizadora del evento había sido amenazada y citada por la policía política. Sin embargo, cuando emisoras de La Florida se comunicaron con él para requerir información sobre el tema, no fue capaz de admitir que no había participado en el evento mismo ni en su organización, tampoco se dignó a remitir a los reporteros hacia los verdaderos promotores del concierto y se adjudicó la actividad como si fuera una acción propia.
A su paso por España y los Estados Unidos, y a pesar de contar con todo el tiempo y las posibilidades, se abstiene de tomar contacto personal con miembros de la organización que durante muchos años han demostrado compromiso y dedicación sin límites a nuestra causa e incondicional amistad hacia su persona, sin tomar en cuenta que estos compañeros han enfrentado complejas situaciones personales. De igual manera no responde a los insistentes pedidos de comunicación de valiosos compañeros que desde el exterior insisten en mantener contacto con quien reconocen como líder y amigo.
Después de dejar a un militante fundador de la organización en grave estado de salud, víctima de un asalto callejero, detenido y procesado injustamente, no volvió a comunicarse ni a interesarse por el caso y sus consecuencias.
Ante las actitudes antidemocráticas y hegemonistas del Sr. Cuesta Morúa, quien muestra total desprecio por los principios orgánicos, éticos y la solidaridad y de paso hace el juego a los propósitos divisionistas y represivos de las autoridades cubanas,  lamentablemente hemos sido testigo de cómo instituciones y organizaciones afincadas en el exterior y comprometidas con la promoción de la democracia en Cuba, de manera tácita o explicita han convalidado los comportamientos arrogantes e inconsecuentes del Sr. Cuesta Morúa.
Consideramos que no será favoreciendo la impunidad de caudillos que desprecian los derechos ajenos, que condenan a las personas sin permitirles la defensa y se niegan a debatir con sus compañeros, mientras dicen a los órganos represivos lo que estos quieren escuchar, como ayudaremos a la reconstrucción democrática y la recuperación de valores que necesita nuestra nación.
En el año 2007 en el marco de un complejo proceso de agresiones a la institucionalidad con los que varios ex miembros de nuestra organización, a todas luces guiados por sus ambiciones personales y la manipulación de la policía política, intentaron destruir nuestro proyecto y en especial el prestigio de su líder, en el acuerdo del Secretariado Nacional tomado a los efectos el Sr. Cuesta Morúa expuso de su puño y letra varios argumentos que contrastan y mantienen total vigencia de cara a sus comportamientos actuales por lo que nos permitimos reproducirlos:
“…sabemos que la imposición no favorece el ejercicio de las virtudes democráticas.”
“La CSDC y el Arco Progresista han podido llegar a la actualidad con la solidez política e intelectual de que gozan, con el prestigio y el liderazgo que incluso los adversarios le reconocen, gracias a la fidelidad inconmovible a algunos principios insoslayables…la fidelidad indeclinable a los mecanismos institucionales que definen y posibilitan la continuidad ascendente del proyecto, lo cual ha garantizado que cuando personas con capacidad, renombre e historia se han apartado de la línea y los intereses de la organización han salido naturalmente del proyecto, evitando siempre la personalización de los conflictos y desavenencias.  Ello ha llevado al consiguiente fortalecimiento del proyecto y muy especialmente al rechazo indeclinable a maniobras divisionistas destinadas a mellar la confianza y unidad interna en base a agresiones tendenciosas al prestigio personal de los miembros, imputaciones infundadas y acusaciones no probadas que pretenden imponer el desaliento y el chantaje, principales armas del liquidacionismo estalinista”.
“El apego irrestricto a esos principios son la única garantía de continuidad y trascendencia de la organización, aún si sus responsables más renombrados y visibles hayan adoptado actitudes o comportamientos realmente condenables. El hecho de que una persona que participó de manera destacada en la creación de esos mecanismos institucionales y en la defensa de esos principios les dé la espalda, los niegue y los combata con vehemencia solo sirve a los intereses del gobierno cubano; y tal actitud, desde esa posición, implica un daño y un peligro para la organización que los mecanismos de inteligencia y represión del gobierno cubano serían incapaces de producir.” 
A estas alturas resulta lacerante comprobar que como sucede con el liderazgo histórico castrista para el Sr. Cuesta Morúa los argumentos de ayer condenan sus actitudes de hoy.
Los miembros del Partido Arco Progresista a tenor de estos hechos y argumentos desconocemos las decisiones arbitrarias, los comportamientos inconsecuentes y el liderazgo de Manuel Cuesta Morúa y reafirmamos la determinación de restaurar el prestigio y la acción cívica y política de nuestro partido sin hacer concesiones en nuestras convicciones socialdemócratas sólidamente afincados en los principios de libertad, justicia, solidaridad, respeto a los derechos humanos, la soberanía nacional y popular, ética y transparencia sin fisuras.
Los que suscribimos esta declaración emplazamos, retamos y desafiamos al Sr. Manuel Cuesta Morúa a honrar el compromiso político y ético que asumió cuando fue elegido por los que hoy menosprecia, a  responder a la convocatoria de debate institucional que ha rechazado durante meses o a establecer un debate público en cualquier espacio o ámbito en Cuba o el exterior, en el cual estamos dispuestos a exponer todas las pruebas y testimonios que avalan los argumentos aquí expuestos.


A mi solo me resta decir:


Pu-blí-ca-te!!